Financiamiento de Proyectos Inmobiliarios.

Financiamiento de Proyectos Inmobiliarios.

Publicado por Lic. Juan Amari el viernes 15 de junio de 2012 | 0 Commentarios

No es posible iniciar una actividad de negocios sin algún tipo de financiamiento. Por otra parte, un financiamiento inadecuado puede conducir al fracaso a cualquier negocio, por muy bueno que sea. Los tipos de capital son de diversa naturaleza, tales como:

 

  1. Start Up: es el capital que se requiere para iniciar un proyecto.
  2. Working Capital o Capital de Trabajo: son los fondos necesarios para el día a día de un negocio.
  3. Take Over: es el financiamiento que puede demandar la adquisición de otra firma.
  4. Research & Development: son los recursos necesarios para afrontar la inversión en investigación y desarrollo.

 

En términos teóricos, las fuentes de finaciamiento de una compañía se pueden clasificar en internas y externas:

 

- Las fuentes internas de capital provienen del propio negocio, tales como la NO  distribución de dividendos a los accionistas, la venta de activos no estratégicos u obsoletos, o la reducción del Capital de trabajo. Estas fuentes no tienen un costo directo ni generan pasivos o deudas nuevas para la empresa, aunque es evidente que no todas las compañías pueden recurrir a estas fuentes, y ello es especialmente inviavle para organizaciones nuevas.

 

- Las fuentes externas de capital, en general se las clasifica según los plazos en corto, mediano y largo plazo. 

Las primeras pueden estructurarse como líneas de crédito bancarias (descubierto en cuenta corriente), factoring, descuento de cheques de terceros, etcétera.

Para el mediano plazo también suele recurrirse a los bancos.

Mientras que para el largo plazo aparece además la alternativa de recurrir al equity, es decir el capital accionario o socios en el emprendimiento del que se trate.

 

Los proyectos inmobiliarios requieren enormes cantidades de dinero para materializarse. Se trata del tipo de financiamiento que hemos clasificado como de largo plazo. Tradicionalmente una empresa constructora invertía recursos propios para hacer la obra y luego vendía las unidades para recuperar su capital y obtener una determinada ganancia. Pero lo cierto es que es posible impulsar el negocio con fondos de terceros de manera de poder acceder a proyectos más grandes con recursos propios acotados, generando así ganancias no sólo sobre la inversión de uno mismo sino también sobre la de los otros inversores. (*)

 

 

 

 

(*) Extracto del libro "De arquitecto a Desarrollista". Ediciones BRE.

 

 


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